EL PROYECTO MEREKAI
Merekai
Hecho con Meraki
En griego, meraki significa poner el alma, la creatividad y el cariño en lo que haces. Ese espíritu está en el corazón de Merekai.
Un nombre con sentido
Poner el alma en lo que haces.
En griego, meraki expresa hacer algo con alma, creatividad y cariño; dejar una parte de uno mismo en lo que crea. Es más que inspiración: es el cuidado y la intención que hacen que lo que construimos importe.
De esa idea nace Merekai: un proyecto que conecta pasión, conocimiento y tecnología para que las voces, culturas e identidades locales tengan un lugar en el futuro digital. Creemos que la información importa cuando aporta contexto y refleja a las personas que hay detrás. Transformamos el conocimiento en iniciativas útiles y contribuimos a que lo local y singular no se pierda en un mundo digital cada vez más global.
Tres ideas. Un propósito.
El nombre Merekai une el espíritu de meraki con nuestras raíces y nuestra visión de la tecnología:
MERAKI
Pasión, creatividad y cuidado en todo lo que hacemos.
ES
España: nuestro origen, identidad y forma de mirar el mundo.
AI
Inteligencia artificial y el conocimiento que le da sentido.
Desde 2016 creemos que la información puede enriquecer la inteligencia artificial cuando aporta algo más que datos. Necesita conocimiento, contexto y una mirada humana para convertirse en algo útil y significativo.
Una inteligencia más rica empieza con conocimiento diverso
La inteligencia artificial aprende de grandes volúmenes de información: textos, documentos, publicaciones, archivos históricos y contenidos digitales. Lo que no está documentado, digitalizado o representado en los datos corre el riesgo de volverse invisible para la IA.
Los contenidos abundantes en internet pueden alcanzar una amplia representación, mientras que el conocimiento local, las lenguas minoritarias, las tradiciones populares y la memoria colectiva de comunidades pequeñas pueden quedar relegados, diluidos o descontextualizados. Un conocimiento puede seguir vivo en las personas y sus costumbres, pero tener una presencia mínima en las fuentes digitales que alimentan la inteligencia artificial.
Por eso, generar información de valor significa algo más que acumular datos: también implica preservar el conocimiento, el contexto y la singularidad que contienen. Cada comunidad tiene una historia que merece ser contada, un conocimiento que merece transmitirse y una identidad que merece estar presente en el futuro digital.
¿Qué aporta el contexto a la información?
El contexto ayuda a entender quién creó un conocimiento, de dónde procede y qué significa para las personas que lo mantienen vivo. Sin él, la información puede quedar incompleta o malinterpretarse.
El conocimiento local también forma parte de la inteligencia global.
No queremos frenar la globalización, sino contribuir a que la diversidad no se diluya en ella. Queremos que las voces locales se escuchen, que las tradiciones tengan un lugar en los nuevos espacios de conocimiento y que la inteligencia artificial del futuro reconozca no solo lo universal, sino también aquello que hace única a cada comunidad.
Del conocimiento a la colaboración
Oscar González, desarrollador, y Penélope Blanco, ingeniera, se conocieron en la Universidad de Oviedo mientras participaban en proyectos de investigación sin ánimo de lucro. Compartían la curiosidad por explorar cómo el conocimiento podía trascender el ámbito académico y convertirse en algo práctico, tangible y abierto a los demás.
Sus trayectorias aportaban distintas formas de abordar los retos. Oscar se acercaba a ellos desde el desarrollo y las posibilidades de la tecnología; Penélope, desde el rigor de la ingeniería y una mirada clara sobre cómo diseñar soluciones viables. Juntos encontraron una manera natural de combinar visión y detalle, y de avanzar desde la idea hasta su realización.
Su punto de encuentro iba más allá de lo profesional. Para ambos, innovar empieza con algunas preguntas esenciales: para quién se construye, qué necesidad merece atención y qué cambiará cuando la idea se lleve a la práctica.
Empezar por las personas y su experiencia.
Unir conocimientos complementarios.
Convertir ideas compartidas en acciones.
Una plataforma para que las ideas crezcan
El trabajo junto a personas y organizaciones comprometidas con sus comunidades amplió esa perspectiva. En esos espacios vieron cómo se coordinan esfuerzos diversos, cómo la experiencia se convierte en apoyo y cómo las iniciativas locales pueden responder a retos complejos. También reconocieron una oportunidad: sumar herramientas, conocimiento técnico y un diseño cuidadoso de proyectos a capacidades que ya estaban generando valor.
De esa experiencia nació Merekai. La plataforma da continuidad a las ideas y colaboraciones que inspiraron sus comienzos y las reúne bajo una identidad común. Es la puerta de entrada a los proyectos y, al mismo tiempo, el marco que los acompaña mientras toman forma.
Un marco para acompañar proyectos
Cada proyecto tiene su identidad, su ritmo y las personas que lo hacen posible. Merekai ofrece un espacio común para dar forma a ese recorrido: conectar necesidades con capacidades, estructurar ideas, facilitar nuevas alianzas y acompañar su desarrollo a lo largo del tiempo.
Las iniciativas que encuentran aquí su lugar suelen partir de preguntas concretas: ¿cómo acercar oportunidades a más personas?, ¿cómo fortalecer las redes de colaboración?, ¿cómo diseñar soluciones que convivan mejor con los recursos y ecosistemas de los que dependemos? Preguntas distintas, unidas por una misma ambición: construir respuestas útiles, responsables y pensadas para perdurar.
No hay una fórmula única. El primer paso puede ser investigar, crear un prototipo, conectar a quienes ya trabajan en un reto o encontrar una forma más eficaz de compartir recursos. Cada proyecto requiere su propia combinación de tecnología, experiencia y colaboración. La plataforma ayuda a que esas piezas se encuentren.
Innovación conectada con su contexto
Para nosotros, desarrollar tecnología empieza mucho antes de escribir la primera línea de código. Empieza por comprender el contexto, reconocer lo que ya funciona y escuchar a quienes conocen el reto de primera mano. Así se diseñan soluciones conectadas con la realidad a la que quieren aportar.
Integramos desarrollo, ingeniería e investigación con una visión amplia del impacto. Una solución debe funcionar, pero también ser accesible, poder evolucionar y aportar valor en su entorno. Así entendemos la innovación: no como una carrera hacia lo más nuevo, sino como la capacidad de imaginar y construir mejores alternativas.
Una red que aprende y evoluciona
Merekai no es un catálogo cerrado de iniciativas, sino una estructura viva. Cada colaboración suma experiencia; cada proyecto plantea nuevas preguntas y deja aprendizajes que pueden abrir camino a otros. Esa continuidad permite que las ideas prometedoras sigan desarrollándose y que distintas capacidades se encuentren alrededor de objetivos compartidos.
Trabajamos con perspectiva de largo recorrido. Queremos que cada iniciativa crezca sin perder de vista lo que quiere aportar, que las alianzas se construyan desde la confianza y que el conocimiento circule entre quienes pueden ponerlo en práctica. Los cambios relevantes rara vez se resuelven con una sola herramienta: toman forma cuando tecnología y compromiso avanzan juntos.
¿Qué significa ser una estructura viva?
Significa que los proyectos pueden aprender unos de otros, adaptarse cuando cambian las necesidades y mantener disponibles los aprendizajes para futuras colaboraciones.
¿Qué podríamos construir juntos?
Merekai es una invitación a explorar lo posible y construirlo en compañía. Si trabajas en una organización, investigas un reto, desarrollas tecnología o tienes una idea que busca colaboradores, nos encantará conocerla.
Hablemos de lo que podríamos poner en marcha.
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